Si sos nuevo en el terreno de las tragamonedas online, seguramente te preguntaste alguna vez cuál es la brecha entre las tipo Las Vegas de los 70 y las nuevas.
Las slots tradicionales por lo general tienen tres rodillos y pocas líneas de pago — por lo común entre 1 y 5. Los símbolos son los clásicos: frutas, BAR, sietes, campanas, herraduras. La mecánica es sencilla: girás los rodillos y esperás que coincidan los símbolos en una línea.
El encanto de las clásicas es justamente esa claridad. Cero distracciones. Hacés girar y de inmediato ves si ganaste o perdiste. Apropiadas para sesiones cortas.
Las slots de video reinventaron todo. Actualmente podés descubrir slots con configuraciones complejas, decenas de miles de ways-to-win, y funciones complejas como cluster pays, megaways, y multiplicadores progresivos.
Algo a destacar merecen las Megaways. Desarrolladas por megafaraon.com casino Big Time Gaming, proponen hasta 117,649 formas de ganar en cada tirada, ya que el número de símbolos por rodillo se modifica aleatoriamente.
Una innovación de las video slots son los tiradas extra. Estos pueden disparar las ganancias por 10, 100 o incluso 1000 veces. Sweet Bonanza, Sugar Rush, Gates of Olympus son exponentes claros de esta familia de tragamonedas.
¿Cuál es preferible? Eso lo decidís vos. Las tradicionales son perfectas para partidas cortas y para entender la forma de jugar. Las nuevas ofrecen más entretenimiento con efectos, bonus rounds, y probabilidad de ganancias enormes.
Lo que conviene si recién arrancás: probá los dos estilos en modo demo, sin invertir un peso. Una vez que entendés qué te gusta más, ahí sí saltás a plata real con seguridad.
